miércoles, 16 de enero de 2013

La misión: defender el título. El MINI Countryman en el Rallye Dakar 2013



El primer MINI con sistema de tracción total acepta el reto que significa el rallye más duro del mundo. Los coches de asistencia técnica, muy similares a los modelos de serie, apoyan al Monster Energy X-raid Team y a sus pilotos, entre ellos Stéphane Peterhansel, que va en pos de segunda victoria consecutiva conduciendo un MINI ALL4 Racing a lo largo de los 8.600 kilómetros del rallye. El camino hacia la defensa del título pasa por pistas de tierra, dunas de arena, zonas rocosas o cubiertas de hielo, sufriendo ambientes secos, gran calor, escasez de oxígeno en las alturas y temperaturas gélidas. 




El Rallye Dakar 2013 es la máxima prueba de resistencia para los mejores vehículos y equipos del mundo internacional del rallye. El reto más grande que existe en el mundo de los rallys no solamente lo aceptaron los seis MINI ALL4 Racing de la escudería alemana Monster Energy X-Raid Team y sus pilotos, entre ellos el piloto líder Stéphane Peterhansel, ganador de la edición del año pasado, sino también los técnicos y el personal de apoyo en sus coches de asistencia. El Monster Energy X-raid Team confía plenamente en las cualidades y la versatilidad del MINI Countryman. Este compacto modelo de cinco puertas forma parte este año por primera vez del parque de vehículos utilizados por los numerosos ayudantes que tienen la función de procurar que los pilotos y sus máquinas estén en plena forma para cumplir su misión de defender el título.





Considerando el nuevo reglamento más estricto y, además, las rutas más exigentes que las del año pasado, el Rallye Dakar 2013 se ha convertido en un evento automovilístico que exige al máximo a todos los participantes, incluso a los más experimentados. Stéphane Peterhansel, defensor del título y el piloto más exitoso con diez victorias en el Dakar, ya dijo antes de la partida en la capital peruana Lima que sería el Rallye Dakar más duro que jamás se corrió en Sudamérica. A pesar de ello, el francés mantiene el liderazgo en la clasificación general a partir de la segunda etapa.

 Los pilotos deben recorrer en total 8.600 kilómetros durante las dos semanas que dura el rallye, pasando por Perú, Argentina y Chile. Las etapas cronometradas tienen hasta 593 kilómetros. Sólo se previó un día de descanso en toda la ruta hasta la meta en Santiago de Chile el 20 de enero de 2013. Con frecuencia, los equipos de asistencia técnica y sus coches deben recorrer más kilómetros diariamente, pues siempre que es posible utilizan las carreteras existentes, aunque en todo momento deben estar cerca de los coches de competición. Y la ruta no siempre debe hacerse por carreteras en buen estado, por lo que deben navegar correctamente y, a la vez, ser muy rápidos.




El MINI Countryman es el coche ideal para apoyar al Monster Energy X-raid Team en su intento por defender el título conseguido en la edición anterior. El primer MINI con tracción total de la gama de la marca fue seleccionado por el equipo especialmente por su ágil comportamiento y, no por último, por su gran fiabilidad. Los experimentados integrantes del equipo, acostumbrados al éxito desde su victoria en la edición del Rallye Dakar de 2012, sometieron al MINI Countryman a duras pruebas durante la fase de preparación de la carrera. Las versiones de serie puestas a su disposición, no solamente fueron pintadas con llamativos colores propios de coches de rallye, sino que también fueron provistos de diversos componentes off-road, incluidos en la gama de accesorios originales de MINI. Estos llamativos componentes también realzan ópticamente la robustez y versatilidad del MINI Countryman. Especialmente acentúan la gran distancia hasta el suelo, que es una cualidad característica del MINI Countryman.

La fascinante agilidad, la estabilidad dinámica y la gran capacidad de tracción del MINI Countryman se explican por sus potentes motores y, especialmente, por su sistema de tracción total ALL4. Este sistema se basa en un diferencial central de funcionamiento electromagnético, capaz de distribuir la fuerza de impulsión de manera continua entre los dos ejes. En situaciones de conducción normal, se aplica hasta un 50 por ciento del momento de impulsión en el eje posterior. En situaciones extremas, por ejemplo  conduciendo sobre nieve o hielo, la aplicación de la fuerza en el eje trasero puede llegar a ser de 100 por ciento. La integración de la electrónica de regulación del sistema de tracción total ALL4 en el sistema de control de la estabilidad DSC (Dynamic Stability Control) garantiza una distribución muy rápida y precisa de la fuerza. El sistema es capaz de detectar en todo momento las órdenes del conductor y la situación dinámica del coche, y las adaptaciones correspondientes se realizan en pocas milésimas de segundos.




De esta manera, la potencia del motor siempre se aplica donde mejor pueda transformarse en capacidad de tracción y placer de conducir, para que el MINI Countryman llegue a su destino de manera segura y lo más rápidamente posible.


Fuente: BMW Press. 

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